Un delicioso manjar, también otro protagonista en la barra del bar, pero es una tapa dificil de elaborar en cuanto a su técnica. Por mucho que nos empeñemos o miremos recetas de grandes cocineros, nunca superaremos la mano de las madres y abuelas que consiguen hacer de las croquetas puras obras de arte en la boca, una explosión de sabor antiguo. Pueden ser de varios tipos, de varios ingredientes, pero aquí te vamos a enseñar como hacer unas autenticas croquetas de jamón ibérico.

Una croqueta es una croqueta

Su precio en los bares es relativamente barato para el trabajo que tienen, alrededor de 1€ la unidad.

Ingredientes para elaborar tus croquetas de jamón iberico:

  • 2 litros de leche
  • 270 gr de harina
  • 250 gr de mantequilla
  • Un poco de cebolla en brunoise
  • 100 gr de jamón ibérico partido en trocitos (Recomendación: Julián Becerro)
  • Sal
  • 20 gr Aceite de oliva
  • Huevos
  • Harina para rebozar
  • Pan rallado para bolear las croquetas
  • Hueso de jamón
  • Nuez moscada

 

Manos a la obra con nuestras croquetas de jamón ibérico:

Hacer croquetas no es fácil, por eso ármate de paciencia y voluntad antes de ponerte manos a la obra.

Lo primero, pon a cocer la leche con el hueso de jamón durante al menos 20 minutos. Recuerda que nunca debe llegar a hervir, se trata de que tenga siempre temperatura y que la leche vaya adquiriendo el sabor y el gusto del hueso del jamón. Mucho mas de 20 minutos nos aportaría demasiado sabor a la leche y no nos interesa.

Ahora pon la mantequilla y el aceite en una cazuela grande para que puedas trabajar cómodo y al fuego. Añade el poquito de cebolla (solo es un poco, casi nada, para que de un poco de jugosidad) y deja pochar hasta que coja un color marrón muy oscuro. Cuando este listo añade la harina y mezcla suavemente construyendo la roux.

Recuerda controlar la temperatura al elaborar la roux, corres el riesgo de que se queme la harina.

Una vez tenemos nuestra roux y la leche caliente, apartamos ambas del fuego. En la cazuela donde hemos elaborado la roux y fuera del fuego, añadimos de tres veces la leche con el gusto del jamón. Mezclamos con fuerza las tres veces hasta conseguir la masa. No te preocupes por los grumos, trabajando de esta manera es muy dificil que esto te ocurra. Una vez tienes la mezcla homogénea, devuelve la cazuela al fuego lento y añade el jamón iberico partido en trocitos. En este punto debes probar de sal y añadir un poco de nuez moscada.

Aparta la masa a reposar en un bol y deja enfriar.

Una vez tengamos la masa fría, ya podemos bolear nuestras croquetas. Lo ideal es con una cuchara pasar a la harina, hacer la forma ideal, después pasar al huevo y por último al pan rallado. El último paso es freírlas a fuego medio fuerte. Te recomendamos que frías las croquetas cuando están frías pero no congeladas, porque correrás el riesgo de que se rompan y se abran.

¡A comer!