Unos buenos mejillones, no necesitan nada mas que una cocción y listo. Pero para los amantes de este manjar, entenderán el placer de acompañar una cervecita fresquita o un vino blanco también fresquito con una tapa de mejillones a la vinagreta. En algunos sitios como en el centro de España y el sur, son prácticamente obligatorios en la barra de cualquier bar.

Fresco y colorido, pero mucho más rico

Su precio en los bares es muy reducido, por 1€ puedes comer una tapa como la de la foto.

 

INGREDIENTES:

 

ELABORACIÓN:

Antes de nada, vamos a limpiar esos mejillones. Te recomendamos, como no, que apuestes por producto gallego, la calidad se nota. Para limpiarlos, hazte con una puntilla o cuchillo manejable con una mano, y ponte a quitar del mejillón todos aquellos pelos que no querrías encontrarte cuando estén elaborados.

Una vez que hayas terminado la tarea laboriosa de limpiar mejillón a mejillón, vamos a cocerlos. Para eso vamos a poner en una cazuela grande, con tapadera los mejillones y vamos a echar medio vaso de vino blanco. Ponemos al fuego y tapamos con la tapadera. Mantén durante 10 minutos desde que empieza a notarse vapor en la cazuela. Lo que hace que se abran, es el calor del vapor dentro de la cazuela, por lo que; evita abrir la tapadera hasta que hayan pasado 10 minutos. Puedes volver a tapar y aguantarlos un poco más, si ves que todavía faltan varios por abrir. Una vez que tengamos los mejillones cocidos y abiertos, reservamos a parte y ponemos a enfriar. Una vez fríos, seleccionamos uno a uno, apartando una de las conchas. Reservamos y guardamos.

Ahora deberemos picar las verduras, la cebolla, el pimiento rojo y el pimiento verde, en dados muy muy pequeños (petit brunoise). Una vez tengamos todo picado, añadimos a partes iguales aceite y vinagre de vino en un bol, junto con sal, un poco de ajo picado y por supuesto nuestras verduras picadas. Removemos fuerte y por último añadimos los mejillones que teníamos apartados. Dejamos enfriar bien durante 2 horas y listo.

 

 

¡Rico Rico!