Si solo consumiéramos artículos Españoles.

Nos encanta ir al supermercado y encontrarnos con las estanterías repletas de productos y alimentos. Cualquier estante donde te pares a observar muestra un claro ejemplo de diversidad que ni siquiera percibimos.

Artículos de todas partes del mundo comparten lugar en nuestro supermercado, están tan perfectamente integrados y mezclados que hasta nos resultan familiares. Ahora bién, si esto no fuera así… ¿Qué artículos dejarían de existir en nuestro supermercado? La gran inmensa mayoría de los artículos que consumimos son de marcas procedentes de otros países.

Marcas como Kellogs, Nesquik, Nescafé, Eko, Fitness, Maggi, Knorr, Hellmann´s, Oreo, Danone, dejarían de estar en nuestro supermercado.

Pero la cuestión del asunto va más allá del libre comercio y la globalización. Para algunas empresas da que pensar. Esta metáfora ha sido utilizada como mensaje de diversidad cultural.

La mezcla de orígenes y nacionalidades que llevamos en nuestra cesta de la compra podría servir de ejemplo frente a actitudes xenófobas.

Así lo entiende la cadena de supermercados Edeka, que realizó un experimento social, donde retiró de sus estantes todos los artículos procedentes de otros países. El resultado fue impactante para los clientes. Un dia cualquiera cuando acudieron a realizar sus compras se encontraron con casi la totalidad de los expositores vacíos. El mensaje era claro, “sin diversidad esta estantería es bastante aburrida”.  El supermercado se encuentra situado en el barrio de Hafencity , Hamburgo; donde existen problemas por causa de la discriminación. El objetivo de este experimento fué el de sensibilizar a los clientes de la importancia que tiene eliminar las barreras que existen por causas culturales o raciales.

¿Te imaginas que este experimento ocurriera en España?

Este simple gesto de Edeka tal vez nos sirva para concienciarnos nosotros también de la importancia de la diversidad. Al fin y al cabo, de un modo u otro, todos vendemos en todos los lugares. En los supermercados hemos conseguido retirar “la etiqueta” diferenciadora en cuanto al origen. Todos se exhiben iguales para ser elegidos.

¿No debería ser así en la sociedad?…

Sea como sea, y para entender esto en datos, aquí tienes una información de qué compramos y qué vendemos a otros países.

¿A quién vendemos?

El ranking que refleja a los países exportadores sitúa a España en el puesto 82 de los 188 países que aparecen. Entre los principales países a los que vendemos nuestros artículos se encuentran: Francia, Alemania, Portugal, Italia y Reino Unido en orden de mayor a menos respecto al volumen de ventas. Los franceses son los más interesados por nuestros productos, especialmente el aceite de oliva. Hablando en cifras, nosotros hemos vendido 282 Millones de Euros aproximadamente, que corresponde a un 24,2% del PIB.

¿Cuáles son los productos que vendemos al extranjero?

A la hora de exportar, España tan solo destaca en productos hortofrutícolas y productos naturales procesados. En este sentido los principales artículos que aparecen en los supermercados y que nosotros proveemos a países extranjeros son:

  • Lechugas
  • Pimientos
  • Coles
  • Melones
  • Frutas
  • Aceite de oliva 

Y nosotros… ¿A quién compramos?

Según datos macroeconómicos España compra artículos en Alemania, Francia, Italia, China y Holanda. Estas importaciones suponen para España un coste de alrededor de 308 millones de Euros, lo que supone en torno al  26,45% del PIB. Quiere decir que compramos más de lo que vendemos. No obstante, estamos creciendo y cada vez vamos ascendiendo en el ranking de países exportadores en comparación al año 2013, donde estábamos situados en el puesto 105 de 181 países. Obviamente en España producimos más artículos que simplemente lechugas, frutas o aceite. Pero si quisiéramos dejar de comprar a otros países sería imposible para un supermercado servir con la misma variedad de productos.

En conclusión…

Si solo consumiéramos artículos de España nos encontraríamos unos supermercados prácticamente vacíos, con mucha verdura y sobre todo aceite de oliva. La carne subiría enormemente de precio, el pescado solo lo disfrutarían las zonas costeras y en definitiva nos veríamos enormemente afectados socialmente. El mensaje de esperanza de Edeka basado en sensibilizar a las personas para eliminar las etiquetas existentes en la sociedad, del mismo modo que se ha logrado en los supermercados, puede ser un claro ejemplo para todos.