Con la mano y sin problema alguno.

Así se come una auténtica tapa de empanadilla de bonito. Esta deliciosa tapa, es todo un clásico de los bares de antaño. No debe perderse por parte de los hosteleros la costumbre de tener unas buenas empanadillas en la barra. Durante un tiempo, la empanadilla se ha asociado a una tapa vulgar y de poca calidad, pero lo cierto es que resulta ser un auténtico manjar. ¿A quién no le gusta una buena empanadilla casera y una caña?

¡Ojo! Empanadilla casera

Su precio es muy económico, en muchos bares la tendrás incluida con tu consumición, de no ser así el precio ronda 1€.

Ingredientes para nuestra tapa de empanadilla de bonito

ELABORACIÓN:

Antes de nada, click aquí para ver como elaborar la masa de nuestra tapa de empanadilla de bonito

Una vez tengamos nuestra masa elaborada, necesitamos un buen relleno para nuestras empanadillas. Para ello, vamos a hacer un buen sofrito. Añade en una sartén un chorrito de aceite de oliva virgen extra, un poco de ajo muy picado y pon al fuego. Cuando los ajos empiecen a saltar y comiencen a cambiar de color, añade la cebolla muy picada en brunoise, saltea un poco, añade un poco de sal y añade ahora el pimiento rojo también muy picado (brunoise).

Deja durante unos minutos y añade un chorrito de brandy y deja bastante tiempo el sofrito hasta que el sofrito este muy caido. Tiene que tener un color oscuro. Para ello recuerda cocinar primero a fuego fuerte  y después a fuego lento.

Una vez tengas el sofrito ideal, añade ahora nuestro tomate frito, una pizca de sal, una pizca de azucar y una pizca de pimienta blanca molida. Dejamos cocinar durante un minutos más y retiramos del fuego.

Una vez que nuestro sofrito con el tomate haya reposado y su temperatura sea templada tirando a fría, añadimos ahora el bonito del norte escurrido y huevo cocido. Mezclamos y reservamos en el frigorífico.

Una vez haya enfriado nuestro relleno, montamos nuestras empanadillas.

Lo primero estiramos nuestra masa por toda nuestra mesa de elaboración (bien limpia). Para que te resulte más cómodo, puedes tirar un poco de harina por la mesa. Tienes que ayudarte de un rodillo para estirar la masa y conseguir un grosor fino. Ahora con la ayuda de nuestro vaso, a modo de molde, recortamos círculos. Cuando tengamos dichos círculos, los estiramos aún más aumentando su tamaño al doble.

Ahora que tenemos nuestros círculos, uno a uno rellenamos con una cucharada sopera de nuestro relleno y doblamos al medio para finalmente ensamblar ambos bordes de la misma forma que en la fotografía:

Empanadilla cruda

Ahora solo queda freírlas o cocinarlas al horno. Ambas opciones son perfectas, pero a nosotros nos gustan mas fritas. Si te decides por freírlas, recuerda que debes dejarlas reposar en frigorífico al menos unas dos horas.

 

¡Empanadilla de bonito deliciosa!